La Brunch es un proyecto de desarrollo de marca construido a partir de la reinterpretación de un momento cotidiano: ese punto intermedio entre el desayuno y el almuerzo. La propuesta no partía de una necesidad específica, sino de la intención de crear una identidad con personalidad, cercana y con un sutil aire vintage.

El proceso inició con el naming, buscando un nombre simple pero con carácter. A partir de ahí, se desarrolló un logotipo en tipografía cursiva que transmite fluidez y calidez, reforzando la idea de un momento sin prisa.

La dirección visual se definió con una estética limpia y equilibrada, combinando elementos clásicos con un enfoque contemporáneo. Se construyó un sistema visual coherente que incluye paleta cromática, tipografías y lineamientos gráficos, asegurando consistencia en todas sus aplicaciones.

El resultado es una marca clara, fresca y bien estructurada, pensada para convertir un momento cotidiano en una experiencia visual memorable.