MÖL es un proyecto de construcción de marca desarrollado desde cero. No existía nombre, identidad ni dirección visual; el único requerimiento del cliente era un logotipo sobrio. A partir de esa premisa, se trabajó el desarrollo completo del branding, comenzando por la conceptualización y creación del naming, seguido del diseño del logotipo y la construcción de un sistema visual coherente y minimalista. El proyecto incluyó definición de paleta cromática, tipografías, lineamientos gráficos y elaboración del manual de marca, asegurando consistencia en todas sus futuras aplicaciones. El resultado es una identidad sólida, estructurada y atemporal, diseñada para transmitir carácter, claridad y presencia desde la simplicidad.